Hay experiencias que transforman nuestra forma de habitar la ciudad, y este año el Festival Chiripa volvió a demostrarnos que el arte es el puente más humano para conectar con nuestros vecinos. Porque el arte no debe ser lejano; debe ser un «apapacho creativo» que llegue directamente a donde la gente vive, sueña y comparte.
Lo que nos conmovió de esta sexta edición:Artistas que inspiran: Nos dejamos cautivar por el talento de compañías como Lapso Cirk (España), La Fatal Compañía (Argentina), Cía Patuá (Brasil) y Silvia Capell (España), quienes trajeron la excelencia del circo contemporáneo internacional a nuestras calles.


«Suspiros de ciudad»: Vivimos la magia de una intervención escénica con más de 25 artistas de Guatemala y la compañía La Ventana de Colombia. El recorrido en la Sexta Avenida desde la 12 calle a la Plaza Central fue un desfile de conexión colectiva que nos recordó que la ciudad nos pertenece a todos.
